Reconociéndome, destaqué los siguientes valores:
Empatía: como se trata de un camino nuevo que no está hecho y que cada uno debe crear, puede generar mucha incertidumbre. Al haberlo vivido en primera persona, te acompaño desde mi experiencia.
Flexibilidad: al ser tu propio proceso, me adapto con las herramientas que tengo para lo que necesites.
Curiosidad: este camino puede ser todo lo profundo y transformador que quieras y te puede llevar a lugares incómodos y sombríos, como también a lugares bonitos y enriquecedores, el nivel de descubrimiento depende de ti.
Humildad: no hago magia y no te aconsejo porque sólo tú sabes en tu interior lo que realmente necesitas ser y hacer, yo sólo te hago de guía para que puedas desvelarlo, según mis competencias.
Gratitud: agradecer cada paso que hacemos, nos permite aceptar lo que hemos recorrido y nos indica que estamos dispuestas a soltar para seguir avanzando.
Y tú, ¿qué valores te reconoces?