Históricamente, la humanidad se ha apoyado en las tradiciones esotéricas para conectarse con la parte espiritual y con las fuerzas del universo para intentar responder a las preguntas sobre la existencia. Reyes, faraones e imperios se han consultado constantemente a chamanes, pitonisas y consejeros para tener una visión más amplia y holística de los sucesos.
La humanidad siempre ha mirado al cielo y es, gracias a las estrellas y a las constelaciones, que se ha guiado hacía nuevos mundos y que ha comprendido el orden cíclico de la vida. Una de las leyes universales nos recuerda que "cómo es arriba, es abajo; cómo es abajo, es arriba" (1).
La astrología es un lenguaje simbólico que relaciona el cielo y la tierra y utiliza la mitología y los arquetipos para describir y descifrar situaciones y personajes.
En el s.XVII, en la época racional y científica, se dividió la fe de la ciencia y la razón devino la base para explicar el mundo occidental, dejando en segundo plano, e incluso desacreditando, esas miradas más "alternativas y esotéricas".
La astrología-psicológica es una herramienta muy potente que describe los arquetipos y patrones que nos definen como humanidad y de los cuáles, pocas veces, somos conscientes.
La astrología no es una herramienta predictiva, sino que es un lenguaje que nos interconecta en diferentes escalas, partiendo que lo que sucede en el cielo afecta a la tierra y viceversa.
¿Escepticismo? Bueno, la discusión sobre la veracidad de la astrología puede ser infinita. Quedémonos en que se trata de una herramienta de autoconocimiento y un lenguaje circular que nos recuerda que todo está relacionado.
Conocernos mejor, nos habilita a trascender patrones defensivos y a comprender nuestros dones y potencialidades.
Me formé con mi psicóloga-astróloga Miryam Roldán, en Buenos Aires (2021-2024), quién estudió en la escuela Casa XI y en otras formaciones. Desde su experiencia, destaca que la astrología le permite llegar a capas más profundas y acelerar procesos que, desde la psicología, no puede abordar.
La lectura de tu Carta Natal (o Carta Astral) es el ADN astrológico que adquieres en el momento en que naciste. Es decir, es un mapa circular en el que se muestra cómo estaban los planetas el momento de tu nacimiento y qué relación hay entre ellos.
Para ello, necesito saber tu día de nacimiento, lugar y hora (si no sabes la hora exacta, se puede pedir el certificado de nacimiento vía online). Una vez tenga estos datos, necesito unos días para leerla y preparar la sesión (porque sí, lleva un tiempo interpretarla si se quiere hacer una lectura correcta y profunda).
Aparte, también te ofrezco la lectura de la Revolución Solar, que es cómo están los astros en el momento de tu cumpleaños y así saber los principales tendencias para ese año. No es predictivo, es simplemente observar qué tipo de energías están más disponibles para ti. Técnicamente, la Revolución Solar es cada 365 días (unas horas más o menos) cuando el sol pasa por la misma posición en la que naciste.